EL MUNDO. Todo empezó en la bañera, donde empieza cada noche la recta final del día a día de todas las familias con niños. Después de un largo día de colegio, Unai y Amaia jugaban durante el baño cotidiano, poco antes de la cena. Meritxell no aguantaba más. La idea, que surgió durante una cena romántica con Andoni, le estallaba en la cabeza. «¿Queréis que nos vayamos a dar la vuelta al mundo?», soltó de pronto. «Buscaremos animales por América, África, Australia…». Unai, que tenía entonces nueve años, emocionado, puso una condición: «El primer animal que tenemos que ir a buscar es el puma». Concedido. También era una de las especies que se le habían resistido hasta aquel momento al fotógrafo de naturaleza Andoni Canela.

Juntos, los cuatro, salieron un mes de junio para regresar 15 meses después…

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